¡Me encantó este lugar! Desde que entras, el ambiente es súper tranquilo y relajante. Las sillas de manicura son increíblemente cómodas y los colores (especialmente el rosa) le dan un toque muy femenino y chic.
El servicio fue de cinco estrellas. Las mesas están muy bien organizadas y tienen todo a la mano, lo que demuestra la profesionalidad del personal.
¡Qué lugar tan hermoso! La decoración es elegante y moderna, perfecta para sentirte consentida. El detalle de tener una mesa de servicio separada hace que el proceso de manicura se sienta muy higiénico y personalizado.