Sigue estos pasos para sacarle lucidez a tu piel con un toque de hielo cada mañana:
Protege tus Manos: Envuelve el cubo de hielo en un paño fino o gasa, o usa una pinza, para proteger tus dedos del frío intenso.
Masaje Matutino: Masajea tu rostro con un cubo de hielo por las mañanas, después de tu limpieza facial.
Movimiento Constante: Mantén el cubo siempre en movimiento. Realiza movimientos circulares sobre el rostro, prestando especial atención a las áreas hinchadas.
Enfoque en Ojos: Masajea suavemente el área debajo de los ojos para desinflamar las bolsas.
Rutina Posterior: Continúa con tu sérum y crema hidratante. Tu piel estará fresca y lista para absorber los productos.